domingo, 16 de agosto de 2009

¿Qué te hace comer en exceso?

¿Qué te hace comer en exceso?

08/13/2009

¿Confías en que tu organismo te dirá cuándo el estómago está satisfecho? ¿Crees que tu cuerpo te indicará cuando ya comiste una cantidad adecuada? Te equivocas. “Las investigaciones nos dicen que ciertas señales sutiles del entorno pueden llevarnos a servirnos más de lo necesario y a comer más de lo que se debe”, dijo Luigi Gratton, M.D., vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife. Los platos grandes, incluso los grandes utensilios para servir, pueden ocasionar un consumo excesivo”.

La cantidad de comida, por lo general, se decide antes del primer bocado. En vez de dejar que el estómago decida, permitimos que un plato vacío sea el que señale el fin de la comida. El primer paso para controlar lo que llevas al estómago es controlar la cantidad que te sirves en el plato.

En cierto experimento en el que los participantes se sirvieron helado, quienes recibieron tazones y cucharas más grandes se sirvieron 57 por ciento más helado que los que tenían platos y utensilios más pequeños.

La realidad es que, por lo general, comemos lo que nos servimos, ya sea poco o mucho. Desde una muy abundante comida en un restaurante de comida rápida, hasta una porción reducida en un lugar de lujo; generalmente creemos quedar satisfechos hasta que comemos el último bocado.

Pero hay otras señales que también pueden provocar el exceso de comida. Solo el oler o el ver comida.
El olor de pan recién horneado o el aspecto de unas rosquillas en la cafetería de la empresa, pueden estimular el deseo de comer, aunque no tengas hambre.

Estas son algunas formas de tomar control:

¡UNA CUCHARA, NO UNA PALA!
Usar platos más pequeños y vasos altos y estrechos crea la ilusión de que hay más comida y más bebida. Los utensilios para servir, de tamaño pequeño, también te evitarán servirte mucho.

PORCIONES INDIVIDUALES.
A medida que crece el tamaño del envase, también crecen las porciones. Esas enormes cajas de cereal a precio de ganga protegen las finanzas, pero los estudios demuestran que te servirás mucho más cereal -hasta 20 por ciento más- que si compras un paquete de tamaño normal. Busca tamaños individuales.

DULCES FUERA DEL ALCANCE
Que sea difícil consumir comidas no saludables. Quizá no harás el esfuerzo de hornear bizcochos de chocolate cuando te apetezca comerlos, pero si tienes la versión para el microondas, habrá que combatir constantemente la tentación. Retira la bandeja de caramelos del escritorio y las galletitas del mostrador. En su lugar, coloca un tazón de frutas.

VARIEDAD, PERO NO DEMASIADA

Mientras más variedad haya en el plato, más comerás. Todos esos estímulos activan las papilas gustativas. Una mezcla de frutas y verduras con bajo contenido de calorías está bien, pero cuando te enfrentas a un bufet o a una cena familiar, limítate a un par de artículos en el plato cada vez.

AGÍTALO Y PRUEBA UN BATIDO DE PROTEÍNAS PARA EL DESAYUNO O EL ALMUERZO

Hecho con una cantidad determinada de leche, frutas y proteínas en polvo, es un alimento idóneo para controlar lo que comes. Agrega unos cubitos de hielo, y agítala para incrementar el volumen sin añadir calorías. Disfrútalo en un vaso alto.

sábado, 18 de julio de 2009

LA SOYA aliada de la salud

Está comprobada la capacidad de este grano como elemento nutricional que previene el cáncer, la osteoporosis, la artritis y la enfermedad coronaria. Por Lucía Lecuna

La Soya, o Soja, como también se le conoce, es un valioso vegetal del grupo de las leguminosas, dentro de las que se incluyen las caraotas, los garbanzos, las lentejas y todos sus similares. Se le conoce como un aliado nutricional desde hace más de 5.000 años, pues existen registros que demuestran su rol y presencia en la dieta de los habitantes de los países asiáticos.

La soya es considerada como la leguminosa que reúne la mayor cantidad de atributos, gracias a la diversidad de sus nutrientes, que benefician notablemente a quienes la consumen. Tal como afirma la licenciada Zulema Zarzalejo, nutricionista, fundadora del Centro de Alimentación y Nutrición Infantil (CANIA) y quien dirige el Centro HARA, nutrición y estética, los aportes de proteínas imprescindibles para el bienestar de los seres humanos -cercanos a 35% de su valor nutricional total-, carbohidratos, aminoácidos y minerales como el magnesio, el cobre, el zinc y el manganeso, sólo se encuentran juntos en este pequeño grano.

Aunque la planta es originaria de China, su nombre provienen del Japón (Soy). Muchos países, al igual que Venezuela, siembran el grano de soya en grandes extensiones de terrenos, pero es Esta-dos Unidos el país que, actualmente, produce más cantidad de soya. Una importante parte de su inmensa población ha aceptado la inclusión de sus subproductos en la dieta cotidiana, al tiempo que los laboratorios han desarrollado nuevas alternativas para crear recetas más aceptadas por el paladar occidental.

La leche de soya posee un ALTO valor de estrógenos vegetales que ayudan a la mujer pre-menopáusica

BAJO LA LUPA DEL MUNDO
Como grano, la soya es sumamente versátil pues puede usarse de diferentes maneras. "Tiene un sabor muy profundo o fuerte, pero se han descubierto nuevas formas de prepararla o de acondicionarla para que podamos incluirla en nuestra dieta cotidiana", explicó Zarzalejo. Es así como realmente usamos los subproductos de la soya que se obtienen luego de que se remoja, se fermenta, se procesa y se seca para obtener las hojuelas de soya.

En algunos mercados -como el de los chinos de El Bosque, en Caracas- se consigue la harina de soya, el queso (mejor conocido como tofu), la carne, las salsas y la leche de soya -que realmente es el agua cargada de nutrientes, que surge después de remojar el grano por más de 12 horas.

Para quienes no tienen chance de ir a mercados como el citado, las cadenas de farmacias y automercados ofrecen diversas marcas de leches de soya, tanto para adultos como para bebés. Para los pequeños que sufren de alergia o intolerancia a la proteína de la leche de vaca, se han popularizado las leches de fórmula, que sustituyen la proteína de la leche de vaca por la proteína de soya, conservando el resto de los macronutrientes que traen la mayoría de las fórmulas.

Los pequeños reciben una excelente opción nutricional que también les aporta el agua necesaria para la vida, junto a mucha proteína y los minerales que sacian sus requerimientos. Sin embargo, en vista de que los niños necesitan una importante cantidad de vitaminas y minerales, es muy probable que el pediatra la complemente con hierro o polivitamínicos, tanto para los que toman fórmula con la proteína de leche de vaca, como para los que reciben las fórmulas con proteína aislada de soya.

Para los adultos también existen varias marcas de leche de soya. Esta bebida les aporta una invalorable cantidad de elementos y fibra que ayudan a prevenir diversas enfermedades, como la osteoporosis, distintos tipos de cáncer -como los de mama, útero y próstata-, y la enfermedad coronaria. La FDA (Federal Drug Administration, por sus siglas en ingles), ha confirmado que los alimentos que contienen la proteína de soya, ayudan a reducir las posibilidades de desarrollar estas enfermedades.

RICOS EN BENEFICIOS
La leche de soya es mucho más que proteína. Al igual que el tofu, esta leche posee un alto valor de estrógenos vegetales isoflavonoides que ayudan a la mujer, en su edad pre-menopáusica, en la prevención del cáncer mamario. Estos isoflavonoides también aumentan la mineralizació n ósea; por tanto, inciden en la prevención de la osteoporosis. También ayudan a proteger contra la arteriosclerosis y algunos tipos de cáncer. Como afirma Zarzalejo: "La mayor demostración de los beneficios de una alimentación rica en soya, es la salud que disfrutan miles de asiáticos. De hecho, cuando modifican su dieta para adaptarla a la de otros países, también disminuye su calidad de vida pues comienzan a tener mayores problemas de salud".

El tofu, por su parte, se asemeja por su color, textura y sabor, a un queso suave. Es muy popular, pues es un excelente complemento de la dieta de quienes no toleran la lactosa. Se obtiene con la cuajada de sales caúsicas de la leche de soya. Su mayor potencial es que tiene mucha vitamina B12, 8% de proteínas, calcio y zinc.

Las hojuelas también permiten obtener el aceite de soya, cuyo sabor es muy ligero, al tiempo que su composición lo hace rico en Omega 6 y en ácido lioléico. Termina siendo un poliinsaturado que disminuye el colesterol dañino, el LDL de la sangre.

La soya igualmente tiene la cualidad de estimular los fitoesteroles, que son subproductos similares al colesterol pero de origen vegetal. Su mayor beneficio es que impiden la absorción del colesterol. En Brasil, los automercados ofrecen una margarina que tiene fitoesteroles, los cuales también impiden el desarrollo de las células cancerígenas.

Las hojuelas de soya desgrasadas sirven para crear las tres principales categorías de productos a base de proteína de soya: harinas, concentrados y aislados. Las harinas se usan para enriquecer panes y pastas, mientras que los concentrados sirven para hacer la carne de soya, que logra una apariencia parecida a la carne de hamburguesas.

Para quienes también cuidan su apariencia, la soya tiene el beneficio de ser muy hidratante y su efecto se ve en la piel que se hace más flexible y menos propensa a las arrugas. Su consumo regular ayuda al desarrollo muscular y físico y alivia los dolores asociados al Síndrome premenstrual.

Bien completa
"Los granos de soya están compuestos por 30 % de hidratos de carbono -de los cuales 15% es fibra-, 18 % de aceite -85% no saturado-, 14 % de humedad, y 38 % de proteína. Es la única legumbre que contiene nueve aminoácidos esenciales en la proporción correcta para la salud humana (con excepción de la metionina). Por lo tanto, la proteína de soya está calificada como una proteína completa de alta calidad. Uno de sus beneficios nutritivos es que es una buena fuente de fósforo, potasio, vitaminas del grupo B, cinc, hierro y vitamina E", dice Zarzalejo.

martes, 7 de julio de 2009

GRIPE, INMUNIDAD Y NUTRICION

La decisión de la OMS de elevar el nivel de alerta pandémica a la Fase 6 es un reflejo de la propagación del virus, no de la gravedad de la enfermedad causada por el virus.

Es decir que no es una enfermedad grave en cualquier persona que tenga un buen sistema inmunológico.

Con una buena alimentación podemos prevenir enfermedades, porque el sistema inmune posee células que, como cualquier otra célula del organismo, se sirven de los nutrientes que ingresan a través de la alimentación y aumentan su actividad”, sintetizó la doctora Gabriela Perdigón, investigadora principal del Conicet y profesora titular de Inmunología del Instituto de Microbiología de la Universidad Nacional de Tucumán.

“Este enfoque de la inmunonutrició n, relativamente nuevo, afirma que la dieta, entre otros factores, condiciona los mecanismos de defensa -señaló la doctora Nora Slobodianik, profesora titular de la Cátedra de Nutrición de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA-. Así como el organismo necesita energía y nutrientes, las células del sistema inmunológico los necesitan para proporcionar una adecuada función protectora.”

Los seis nutrientes que ayudan al sistema responsable de controlar las agresiones que producen las bacterias, los virus y los parásitos son las vitaminas (A, E y C), los minerales (zinc, cobre, hierro, magnesio y selenio), los ácidos grasos (omega 6 y omega 3), las calorías necesarias según la edad, la actividad física y la contextura, y las proteínas de alta calidad, como las que aportan la carne, el huevo, la soja, el queso y la leche.

Uno de los principales temas abordados en el XIV Congreso Argentino de Nutrición fue la interacción entre ¨Inmunidad y Nutrición¨. En relación al mismo, se llevó a cabo el Simposio "Inmunidad y Nutrición", que contó con la presencia de los doctores Nora Slobodianik, Anabel Pallaro, María Estela Roux y Ranjit K. Chandra, éste último proveniente de Canadá. Asimismo, se realizó una Conferencia Plenaria: "La nutrición como determinante critico de Inmunidad e Infección", que contó también como expositor al Dr. Chandra.

La Dra. Slobodianik, Profesora Regular Asociada de la Cátedra de Nutrición de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires y coordinadora del simposio, se refirió al tema "Nutrientes e inmunidad". Señaló la importancia de la alimentación en su conjunto y sus componentes en particular en el desarrollo y mantenimiento del sistema inmune, como así también el daño que pueden producir en el mismo las deficiencias marginales, los excesos crónicos y el desequilibrio entre nutrientes.

El Dr. Ranjit K. Chandra, Director del Centro de Investigación en Nutrición e Inmunología de la Organización Mundial de la Salud y Profesor de la Memorial University of Newfoundland, se refirió a "La Nutrición como determinante critico de Inmunidad e Infección"

Hizo especial hincapié las alteraciones que producen la malnutrición proteico-energé tica y las deficiencias de vitaminas y minerales sobre el sistema inmune. Ésto lleva a una mayor probabilidad de aumento de la susceptibilidad a las infecciones y también a que sean más severas y prolongadas.

Además, diversos estudios demuestran que alrededor del 35 al 50% de los individuos de cincuenta años o más presentan deficiencias de micronutrientes, siendo la deficiencia múltiple lo más habitual. Esto se da tanto en paises desarrollados como en los que no lo son.

Investigaciones realizadas en este grupo de edad afirman que si a la ingesta de una alimentación equilibrada se le suma un suplemento multivitamínico y mineral, mejoran la inmunidad y la función cognitiva, y se reduce la incidencia de infecciones como bronquitis y neumonía.

El mejor “barbijo y el mejor desinfectante de las manos” es tener un sistema inmunológico fuerte gracias al uso de los productos Herbalife, por eso quiero hacerles llegar este mensaje para que tanto ustedes, sus familias y sus clientes tomen los batidos, multivitaminas, Liftoff diariamente, y a nuestros productos añadan 1 a 2 g de vitamina C

Un afectuoso saludo a todos

Dr. Mario V. Kaplan

domingo, 31 de mayo de 2009

Maximiza tu salud con Nutrición Celular


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El aumento en el consumo de proteína lleva a una mejora en los factores de riesgo del Síndrome Metabólico

A menudo la obesidad va de la mano del Síndrome Metabólico – un conjunto de cinco factores entre los que se incluyen, una alta presión arterial, una amplia circunferencia abdominal, elevados niveles de azúcar en la sangre, además de triglicéridos y niveles reducidos de colesterol HDL en la sangre.

Una de las primeras líneas de defensa para tratar el síndrome es la reducción del peso e investigadores de la Universidad de ULM, Alemania, han hallado que elevadas cantidades de proteína en la dieta llevan a una gran mejoría en los factores de riesgo del síndrome metabólico, cuando se comparan con una ingesta de niveles estándar de proteína.

El estudio, presentado este fin de semana en la reunión anual de la Sociedad de Obesidad en Phoenix (EE.UU), contó con la participación de 110 sujetos con sobrepreso y con síndrome metabólico, quiénes, en forma aleatoria fueron divididos en dos grupos, haciéndoles seguimiento durante un año.

Durante los primeros tres meses – la fase de pérdida de peso – aquellos que pertenecían al grupo de alto consumo proteico, recibieron instrucciones de seguir una dieta que les suministrara cerca del doble de la proteína obtenida en una dieta típica, así mismo reemplazaron dos comidas con el Fórmula 1 Europeo de Herbalife, batido que reemplaza las comida regulares. El otro grupo recibió instrucciones de comer una cantidad estándar de proteína, proveniente de una dieta en la que se incluían todo tipo de alimentos.

Durante los nueve meses restantes del estudio – la fase de mantenimiento del peso – cada uno de los participantes utilizó un batido como reemplazo de una comida al día, como parte de su plan alimenticio, y ambos grupos mantuvieron el nivel de ingesta proteica en la dieta, igual a lo consumido durante los tres meses anteriores.

Al año, cada uno perdió peso, pero el grupo de alto consumo proteico perdió más peso (cerca de 55 kilos, en comparación con cerca de 31 kilos por parte del grupo con consumo estándar de proteína), además de más grasa corporal, conservando su masa magra corporal. Sin embargo, lo más significativo fue descubrir que, al final del estudio, 64 por ciento de aquellos pertenecientes al grupo de alto consumo proteico ya no cumplían con los criterios que definían el síndrome metabólico, en comparación con el 41 por ciento que consumió cantidades estándar de proteína.

"Nosotros sabíamos que la pérdida de peso mejoraría los factores de riesgo del síndrome metabólico," dijo Marion Flechtner-Mors, Ph.D., uno de los investigadores del estudio y jefe del Grupo de Investigación para la Obesidad de la Universidad de Ulm, Alemania, "sin embargo, observamos que había una mayor cantidad de individuos que mostraban mejoría en estos factores de riesgo, al incrementarles la proteína en la dieta. "

Cerca de 47 millones de estadounidenses sufren del síndrome metabólico y las cifras continúan subiendo, en paralelo con el incremento en la incidencia de la obesidad. Flechtner-Mors añadió, "Las intervenciones efectivas, tales como, el uso de reemplazos de comidas de alta proteína para los regímenes de pérdida de peso podrían mejorar los factores de riesgo asociados con el síndrome metabólico y afectar las vidas de millones de personas."

Flechtner-Mors es miembro de Consejo Consultivo de Nutrición de Herbalife

(NAB). El NAB está conformado por expertos líderes en el mundo en los campos de nutrición y salud, quiénes educan y adiestran a los distribuidores independientes de Herbalife sobre los principios de nutrición, actividad física y un estilo de vida saludable.

El NAB está presidido por David Heber, M.D., Ph.D., director del Centro para la Nutrición Humana de la Universidad de California, Los Angeles (UCLA).

domingo, 3 de mayo de 2009

Te gustaría mejorar tu nutrición y vivir más sano

Quieres poner en práctica un cambio en tu alimentación?

Quieres controlar esos kilos demas?

Escribenos es facil y sencillo

leonel.velarde@hotmail.com
lorenaponce00@gmail.com

sábado, 25 de abril de 2009

Cómo comer los alimentos adecuados en el momento correcto

Marzo es el Mes Nacional de la Nutriciónmomento adecuado para hacer una revisión rápida de sus hábitos alimenticios. Algunas veces, las resoluciones que hacemos a comienzos de año, en lo que respecta a los hábitos alimenticios, comienzan a disiparse al acercarse la primavera.

La Asociación Americana para las Dietas, nos sugiere que debemos “Comer adecuadamente”, dice el Dr. Luigi Gratton, Vicepresidente para Asuntos Médicos y de Educación de Herbalife. “Siempre es un buen consejo pero es más fácil decirlo que hacerlo. Comer adecuadamente no sólo significa elegir los alimentos correctos sino también comerlos en el momento apropiado”.

He aquí algunos consejos para que mantenga adecuadamente alimentado tanto su mente como su cuerpo y así le ayuden a “Comer adecuadamente” en el momento correcto.

1. Después de hacer ejercicio coma adecuadamente, ya que después de una buena sesión de entrenamiento es posible que su cuerpo se halle bajo en combustible. El mejor momento para”llenarlo” es de 30 a 45 minutos después de terminada la sesión de ejercicios. Sus músculos hambrientos están buscando carbohidratos saludables, como frutas, vegetales o granos enteros y una inyección de proteína.

2. Coma adecuadamente al levantarse. No necesita comer inmediatamente al despertarse, sin embargo, es importante comer en la mañana. Las personas que se saltan el desayuno, a menudo lo sobre-compensan con calorías durante las horas de la mañana, o durante el almuerzo, o hasta cuentan con la cafeína o los dulces como fuente de energía durante las primeras horas del día. Un desayuno ligero, como una taza de avena mezclado con algo de polvo de proteína, o un tazón de frutos salvajes con una porción de ricota, un par de horas después puede requerir de una fruta, un puñado de frutos secos de soya o un pedazo de queso. Hasta puede probar con un batido de proteína con algo de leche y fruta.

3. Aliméntese correctamente cuando se refiere a grasas. Necesitamos pequeñas cantidades de grasa en nuestra dieta, no obstante, la mayoría de nosotros come demasiada grasa, y, algunas grasas, como aquéllas presentes, en forma natural, en el pescado, nueces de árbol, aceitunas y aguacates (paltas), son más saludables que muchas otras. Lea cuidadosamente las etiquetas para que se ayude a controlar la ingesta de grasas saturadas y ácidos grasos trans, los cuales pueden elevar los niveles de colesterol. Las grasas saludables añaden sabor a sus comidas, como el aguacate o los frutos secos en su ensalada, o una pequeña cantidad de aceite de oliva sobre los vegetales al vapor.

4. Coma adecuadamente durante su sesión de ejercicios. Dependiendo del tiempo y de la intensidad de los mismos, planee sus alimentos en consecuencia. Usted necesita combustible antes de comenzar sus ejercicios, especialmente, si lo hace a primera hora de la mañana y no tiene mucho tiempo para comer antes, los alimentos fáciles de digerir como batidos, sopas o yogur pueden servir. Si tiene algunas horas para hacer la digestión antes de dedicarse a su ejercicio, sería conveniente comer alimentos llenos de carbohidratos saludables como pan de cereales enteros, arroz integral, pasta, frutas y vegetales, para que así se ayude a continuar con su ejercicio.

5. Coma correctamente cuando lo haga fuera de su casa. Tendemos a comer más el doble de nuestras comidas regulares cuando lo hacemos fuera, por lo que comer en restaurantes ya no es más una ocasión especial como lo era antes. Resístase al impulso de ser indulgente cuando come fuera. Si está tratando de recortar sus calorías, comparta el plato de entrada con un amigo y pida una ensalada extra; u, omita los acompañantes con almidón y pida doble ración de vegetales. Pida aderezos y salsas al lado de su plato, de manera que pueda controlar todo lo que come.

6. Coma justo antes de ir al supermercado. Si hace la compra con el estómago vacío, se comportará como un niño en una tienda de dulces, y todo le parecerá apetecible. Cómase una barra de proteína, una fruta o un puñado de nueces antes de salir a comprar, y así no se verá tentado. Trate de planificar las comidas con tiempo, haga una lista y apéguese a ella.

7. Coma todo lo que venga del jardín. Los alimentos más saludables que pueda conseguir son las frutas frescas y los vegetales, sin embargo, a menudo comemos los mismos ocasionalmente. Visite los mercados locales y verifique si hay nuevos alimentos o variedades que puedan añadir a su menú. Es bueno comer de lo que se produce localmente y en la estación, pués eso añadirá una chispa a su menú, además de ser más frescos los alimentos.

8. Coma adecuadamente por la noche. Muchas personas comen la cantidad de calorías que necesitan diariamente durante las horas que van desde la cena hasta la hora de acostarse a dormir. Aquellos que comen ligeramente o dejan de comer durante el día, sólo para complacerse durante la noche, no le están suministrando a sus cerebros ni músculos el combustible que necesitan para las actividades diarias. Extienda sus comidas y meriendas durante todo el día y coma ligero por la noche. Si las meriendas nocturnas después de la cena son las que hacen que acumule kilos, trate de que estas sean barras de fruta congeladas, pudín con porciones medidas, un puñado de nueces o una taza de te; o simplemente, cepíllese los dientes justo después de cenar para que no caiga en la tentación de volver a comer.

domingo, 19 de abril de 2009

Problemas de nuestra alimentación

Nuestra alimentación tiene excesos de grasa saturada y colesterol, sal, productos refinados como azúcar y harinas. Productos procesados y enlatados con conservadores y preservantes; contaminantes como fertilizantes, pesticidas; medicinas o drogas como antibióticos, hormonas, etc.; estimulantes como café, nicotina, alcohol. Respiramos aire contaminado y humo de cigarrillo. No tenemos tiempo de masticar como debe ser. Hay bacterias y parásitos.Nuestra alimentación tiene deficiencias y carencias de proteínas, carbohidratos complejos, aceites esenciales, fibra, minerales, oligoelementos, factores botánicos y agua. Causas de las deficiencias: Los alimentos que más consumimos (Falta de variedad en los platillos: carnes, lácteos y huevos) tienen un contenido bajo de estos nutrientes, o no los contienen. No comemos en cantidad suficiente los alimentos que contienen nutrientes, o nunca los comemos. Muchos alimentos tienen un contenido de nutrientes menor al que normalmente deberían tener, por sembrar y cosechar con demasiada frecuencia, y por los procesos de preparación y conservación de los alimentos. El problema real: No conocemos lo que nos comemos. En realidad el problema no consiste en que la comida normal tenga excesos o deficiencias, sino en que el 98 % de las personas no saben…Qué nutrientes contienen cada uno de los alimentos que consumen diariamente. La cantidad de cada uno de esos nutrientes. Cuáles son los nutrientes que necesita su cuerpo diariamente, tampoco saben cuántos son, y mucho menos la cantidad necesaria diaria de cada uno de ellos. Es decir, si ponemos frente a una persona todos los alimentos que consume diariamente como arroz, frijoles, carne, pollo, pescado, frutas, jugos, papas, tortillas, leche, huevos, etc., y le preguntamos qué nutrientes contiene cada uno de esos alimentos, contestaría que no sabe. Y lo que es peor, si su médico, diría lo mismo: que no sabe. Una que otra persona mencionaría algunos de los nutrientes más "conocidos" de cada alimento aunque no sabría en qué cantidades o trataría de inventarle, otros, como ven televisión "sabrían" que el plátano tiene mucho potasio, pero ese "mucho" no dice nada, mucho, ¿con respecto a qué?, ¿a lo que necesitas diariamente? o ¿mucho en comparación con otros alimentos?, si te comes un plátano ¿tienes potasio para un mes? Entonces ese "mucho" ¿cuánto es?, o es mucho, ¿para quién?, ¿para un niño?, o ¿un adulto? Si no sabemos cuánto necesitamos de potasio y no sabemos cuánto potasio contiene ese plátano, decir mucho o poco, no sirve de nada. Lo mismo ocurre cuando dicen que el frijol contiene mucho hierro, o la zanahoria mucha vitamina A. Si preguntamos qué nutrientes necesita el organismo, todos mencionarían de manera general: Grasa, proteínas, fibra, carbohidratos, agua, oxígeno, vitaminas, minerales y quizá diría oligoelementos y factores botánicos. Y es bastante raro que se sepan por lo menos esta lista, otros le incluyen café, cerveza, vino, Coca-cola, etc., porque alegan que sin eso no pueden vivir. Aceptémoslo, no sabemos qué contiene lo que nos comemos todos los días, entonces es muy fácil cometer errores al comer, porque obviamente no sabemos cuándo comimos nutrientes en exceso o cuándo faltaron, así es imposible balancear nuestra comida y tener una alimentación completa. ¿Por qué no sabemos qué nutrientes contienen nuestros alimentos? Porque nunca hemos leído un libro que hable del contenido de nutrientes de los alimentos, ni tomado un curso que lo enseñe. Tampoco hemos leído sobre las cantidades de cada nutriente que necesitamos todos los días. La mayoría de las personas piensan que no deben ni necesitan saber esto debido a que no son médicos ni nutriólogos. Piensan que los médicos saben de esto, pero no es así, los médicos estudian medicina y enfermedades, no alimentos. "Conocen" las enfermedades y sus medicinas, no los alimentos. "Saben" cómo curar no como alimentar.